domingo, 3 de mayo de 2009

x x C a r t a a u n a m a d r e.

Hoy es el día de la madre. Muy bonito, todos los niños a comprar libros como posesos y a gastar papel maché y temperas de los chinos en cantidades industriales.

Pero no se dan cuenta de lo que verdaderamente significa este día. Ni siquiera yo soy consciente de que lo que una madre quiere es sentirse útil cuando sus niños ya no le entregan los gastados avioncitos de papel con una sonrisa en la cara.

Porque no quieren ser olvidadas. Porque quieren tener ese cariño que ellas brindan a sus hijos de vuelta.

Y, yo sé que muchos hijos las quieren de forma incondicional y desean gritarlas: "¡Todavía eres útil! ¡Nunca vas a ser innecesaria!" Pero no pueden decirlo, porque no es parte de su carácter.

Lo sé con tanta seguridad porque yo soy una de esas hijas. Y mi madre es una de esas madres.

Y yo te digo ahora: ¡Mamá! ¡Eres la mejor del mundo! Y no hace falta una figurita mediocre de papel maché para demostrarlo.

Porque sé, y lamento, que mi caracter es demasiado arisco. Nunca he sido cariñosa, pero creo que tú te mereces un mejor trato por mi parte.

De acuerdo, no voy a estar pegada a ti como una lapa. Yo no soy así y tú lo sabes. Pero creo que puedo descirte que te quiero, que me haces mucha falta en mi vida, ya que eres un pilar que me ha estado manteniendo, pese a broncas, idioteces y caprichos propios de una adolescente,

Por eso te digo: GRACIAS MAMÁ.




viernes, 1 de mayo de 2009

x x ¡ F e l i c i d a d e s ! =D


¿Qué pasaría sí la corriente vital arrastrase algo más peligroso que el odio?
¿Más fuerte que la venganza?
Algo que asustaría al mismísimo Sephiroth…
Una persona destinada para matar, en una ciudad en la que los conflictos han acabado. Por ahora…
Solo una persona estaría en peligro, ya que ella tan sólo tenía un objetivo. Matar a aquella persona…

*****

-¡Ahhh! Qué bonito… -lloraba una chica al salir del teatro- Ya entiendo por que Génesis estaba todo el rato con el dichoso librito.

¡Tú! ¿No tendrías que estar cumpliendo la misión? ¡¡¡No viendo LOVELESS!!! ¡Inútil!

-¿Eh? ¿Quién narices me está hablando? ¡Oh, no! ¡Me estoy volviendo loca!

¡Qué loca ni qué narices! Soy el narrador, y como no vayas a patear un par de culos, o mejor dicho, ese culo en particular, ¡te mando a una habitación llena de imágenes de Tifa y Cloud!

-¡NOOOOOOO! Todo menos eso… -dijo asustada- Ahora mismo voy a por ella, pero por favor, no me sometas a semejante tortura…

*****

-¡CLOOOOOUD-CHAAN~!

“Oh, Dios, no… Es mejor salir de aquí pronto. Creo que ayer compró un látigo…”

-¡Amor mío! ¿Dónde estás? ¡Qué tengo el látigoooooo~!-decía Tifa mientras corría en ropa interior de cuero con un látigo en la mano.- Jo… Se ha vuelto a escapar… Menos mal que tengo una figurita a tamaño real de Cloud. Ju, ju, ju, ju, ju…

*****

-Uff… He conseguido escapar… Preferiría vivir con Sephiroth que con esa…-un escalofrío le recorrió de arriba abajo.- Mejor no pensar en eso…

Y empezó a caminar pensando en sus cosas. Lo que no sabía es que su vida estaba a punto de cambiar…

*****

-¡Sal de mi cabeza! ¡Fuera! ¡Fus!

Yo que tú miraría por dónde ando…

-¿Eh? ¿Por qué lo di-? ¡Ay!

La chica chocó con alguien (un alguien rubio, pecoso y muuuy mono).

-¡Perdón! Estaba pensando en mis cosas y no me he dado cuenta.

-Nada.

-¿Eh? -la chica levantó la cabeza al oír la voz. Esa voz.- ¿C-cloud Strife?

-¿Cómo sabes mi nombre?- preguntó el rubio arqueando una ceja.- Yo a ti no te conozco, vamos, que yo recuerde.

-Me… me llamo Paula.

*****

-¡Jajajaja! No sabía que a alguien le hubiese pasado eso de verdad.

-Pues, créeme, que se te quede pegada la lengua a un polo, duele. Y mucho.- acto seguido chasqueó la lengua y un escalofrío recorrió todo su cuerpo.- Ah… de sólo recordarlo me entran escalofríos.

Cloud no se había reído tanto en su vida. Esa chica… era extraña, para que negarlo. Sabía muchas cosas de su vida, y aunque él la acababa de conocer, era como si fuese su amiga de la infancia. Se quedó mirándola embobado.

-Cloud…

-¿Hn?

-Tengo que decirte algo importante.-dijo endureciendo su expresión.

-Dime.

-La verdad… Es que yo estoy aquí por una misión. Tengo que… matar… a una persona.

Los ojos del soldado se abrieron con sorpresa. Ella le conocía, se había acercado a él… No era posible. ¡Otra vez no! ¿Por qué siempre era traicionado por la gente a la que quería?

-Así que… tu misión es matarme, ¿verdad?

Paula le miró extrañada.

-No.

-¿Y entonces?

-Es que… tengo que matar a alguien al que tú conoces…

La cara de Reno, Vincent, Rude y todos sus amigos pasaron velozmente por su cabeza.

-Nombre.

-¿Eh?

-¡Qué me digas su nombre, maldita sea!- dijo golpeando la pared.

-Yo…-bajó la mirada, triste- Tifa Lockhart.

*****

-¡¡¡KYAAAAAAAA!!! ¡Déjame!

Tifa corría a toda velocidad por Shinra, perseguida por Paula, que con diversas invocaciones, debilitaba a Tifa por momentos.

La morena, exhausta, detuvo su carrera unos segundos. Ese fue su gran error.

-Este es tú final, acosadora de pacotilla…

-¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!

(Escenas censuradas por su alto contenido en violencia)

¿Qué como había llegado Paula a matar a Tifa? Muy fácil. Cuando Paula le dijo a Cloud el nombre de su víctima, este esbozó una sonrisa terrorífica, digna del propio Sephiroth (si es que todo lo malo se pega) y ayudó a Paula con su plan.

Volviendo a la historia… Ahora Paula era vitoreada por todos los… ¿shinranos? ¿shinratenses? Bueno, por los habitantes de Shinra, que se me va la olla y no vuelvo a la historia.

Cloud sonreía, ¡por fin estaba libre! Ya no más acosos y pesadillas sobre látigos.

-¡Paula!

La chica se giró, sonriendo a Cloud y se acercó para darle un abrazo. Cuando se separaron, los habitantes empezaron a gritar:

-¡Qué se besen! ¡Qué se besen!

Paula se puso roja y bajó la cabeza. Fue a salir corriendo, pero se dio cuenta de que Cloud aún la sujetaba por la cintura.

-¿Qué…?

-Shhh…-le puso un dedo en los labios.- No irás a defraudar a tus fans, ¿verdad?

La sonrisa de Cloud fue lo único que faltaba para convencerla.

miércoles, 8 de abril de 2009

x x C a s c o s.


Ella caminaba despacio, al compás de la música de sus cascos verdes.


Cantaba bajito, con cuidado de no ser escuchada.

No miraba a la gente. Era su ciudad, su gente.

Extraños.

La llamaban. Un nombre. Vacío. Giraba la cabeza sin hacer caso.

Se ajustó el abrigo y suspiró. Se formó una nube de vaho. Sonrisa. Recuerdos. No pensaba.

Y entonces ocurrió. Un coche. Un grito. Sangre. Y unos cascos verdes en el asfalto.

*****

Lo sé. Sádico y sin sentido. Esto es lo que se le ocurre a una cuando está a punto de dormirse y no tiene papel y boli a mano. Hay que fastidiarse (xD).

Bueno, lo tenía escrito ya desde hace bastante tiempo, pero bueno, para que lo lea más gente que mi madre, mi prima y el gato de la vecina.

¡Por cierto! Ahora tengo un gato. Se llama Kuro. Y respira. Y... es un peluche.

Me lo compré está mañana en la tienda de la esquina, cerca de casa de mi abuela. Es de una cosa que han sacado ahora (ya no saben que inventar), para que frikis como yo a los que no dejan tener animales en casa puedan aliviar su... ehm... dolor. Se llaman Perfect Petzz. El mío es más o menos (bueno, es este) así:


Ya le haré un video, es más moooono :3.

Pues eso. Ale. ¡Besicos!

sábado, 4 de abril de 2009

x x I n c o m p l e t e.


Bueno, no sé si será por ponerme a escribir una entrada a estas horas o qué, pero...

Últimamente he estado pensando: ¿cómo se forma el carácter de una persona?

Yo creo que la personalidad es como un puzzle: cada uno tiene sus propias piezas, que al final se acabarán juntando para dar lugar a un todo: nosotros.

Pero, ¿dónde están esas piezas?

Para mi, es una pregunta muy difícil de responder.

Yo intento crear una yo auténtica, original, sin piezas de otros puzzles, que, aunque encajan, nunca podrán construir el todo que forman las piezas auténticas.

Y cuanto más intento buscar mis propias piezas, más piezas de otros puzzles se cuelan en mi interior: características que envidias, admiras, etc...

Sé que está bien experimentar y arriesgarse tomando ejemplo de otras personas. Pero a mi no me gusta. Me siento como una copia. Como... un puzzle incompleto.

Y lo que menos me gusta, es que, a pesar de lo que pienso, sigo influenciándome fácilmente.

También hay otro aspecto, como no. La sociedad.

Que vale, que no estoy marginada ni nada, pero siempre te contienes al pensar: " Y esta parte de mi, ¿les gustará? A lo mejor debería ser como *** para poder llamar su atención. ¿Creerán que soy pesada si digo esto? Es mejor que diga lo otro... "

Vale, que puede que toda esta parrafada sean paranoias mías pero... jum, que quería ponerlo xD

Bueno, pues por lo menos he actualizado el blog :)

¡Nos vemos en la próxima entrada!

P.D. La fotografía de la cabecera pertenece a pohpohh. ^^

martes, 31 de marzo de 2009

x x M i l a g r o d e n a v i d a d.


Bueno, pues antes que nada, bienvenidos a mi blog :)
Esta es una historia que escribí hace tiempo para un trabajo del instituto. Creo que faltan bastantes detalles por pulir, así que estoy abierta a críticas y recomendaciones.

Espero que os guste ^^

Creditos: La imágen de cabecera de esta entrada es de arya-dwipangga.

******************


Una mujer de largos cabellos azabaches y expresión risueña daba la mano a un hombre de aspecto serio, pero a la vez cálido.
Delante de ellos estaban sus hijos, dos adolescentes alegres y vitales. Ambos tenían el mismo rostro, pero se les diferenciaba por el pelo. El muchacho de la izquierda lo tenía corto y sacaba la lengua, burlón. El de la derecha tenía el pelo muy largo y liso. Lo tenía recogido en una coleta que le llegaba hasta la mitad de la espalda. Miraba a su hermano, riendo.

Una mano cogió la parte superior del elegante marco de madera y, con brusquedad, estampó la imagen contra el suelo. Como odiaba esa foto.
Todos tan felices, tan… lejanos. Una lágrima rebelde rodó por su mejilla. La apartó rápidamente, no podía seguir así.

El sonido del teléfono hizo que el muchacho levantase la vista de la fotografía, ahora rota, que estaba en el suelo. Ya sabía quién estaba al otro lado de la línea, así que sin prisa se dirigió al aparato.

-Hola mamá.
-Hola hijo, ¿qué tal estás?

Eso era lo último. El chico apretó los puños. Estaba solo en casa, en Navidad y ella… ¡¿le preguntaba que qué tal estaba?!

-Bien, mamá.- mintió- Tengo que irme.
-¡Pero…!
-Adiós.- y cortó la comunicación.

En el instante en el que dejó el teléfono en la mesilla, cayó de rodillas al suelo. Habían pasado ya meses desde aquello, pero él no lograba olvidarlo. Cuando cerró los ojos empezó a recordar aquel día. El día en el que su vida se había vuelto triste y oscura.

“-Decid… ¡patata!
-¡¡Patata!!

Cuando acabó la sesión fotográfica, los gemelos salieron al jardín de su casa.

-Oye, Nick.- el muchacho del pelo largo se giró al oír su nombre y miró a su hermano, dando pie a que siguiera- Has estado muy callado. ¿Te pasa algo?
-¿A mi? No, nada.- dijo con una sonrisa- ¿Por qué lo dices Matt?

Este le miró desconfiado.

-Porque normalmente eres más burro y gritón que yo.- Nick lo miró enfadado.- No me estarás ocultando nada, ¿verdad?
-No, tan solo…- empezó a toser- estoy un poco…- cayó de rodillas- cansado.- y se desmayó.
-¿N-nick? ¡¡NICK!!- Matt corrió hacia el lugar donde estaba su hermano. La respiración de Nick era muy débil y tenía la frente muy caliente- ¡Mamá! ¡Papá!- Matt los llamó con toda la fuerza que pudo y acto seguido, él también se desmayó de la impresión.”
A partir de ese momento, todo en la mente de Matt estaba borroso, pero lo que recordaba era a ese maldito doctor, diciendo: “Lo siento, no hemos podido hacer nada.”

Luego, a sus padres llorando y todos intentando animarle. ¿No entendían que quería estar solo? ¿Qué la vida se había llevado a su hermano, a su mejor amigo?
Para que volviese a sonreír lo que necesitaba era un milagro.

-Pero… los milagros no existen.- esta vez no retiró las lágrimas que rodaban por su rostro.

Matt se quedó dormido en el suelo, mientras pensaba: “Si por lo menos le hubiese dicho adiós…”

****

Miró a su alrededor, encontrándose tan solo con oscuridad. Siempre era así. Desde que su hermano había fallecido, incluso sus sueños habían perdido el color.
Se dispuso a hacer lo que siempre hacía cuando permanecía en ese estado: ignorar.
Ignorar la vida, ignorar al mundo, ignorarlo todo. Pero… lo que él hacía no era ignorar, era olvidar. Y nunca lo conseguía.

Sin embargo, esta vez había algo distinto. En lo más alejado de la oscuridad, en un lugar que su vista veía algo borroso había una luz. Una luz muy pequeña, pero de todas formas, ¿que hacía ahí?

Dudoso, comenzó a caminar hacia aquel pequeño destello. A medida que se acercaba, la luz se iba haciendo más grande y adquiría una intensidad que dañaba la vista. Era… como si estuviese avanzando hacía una estrella.

Con el brazo tapándole el rostro avanzó un poco más y pudo observar algo que no había percibido antes: dentro de la estrella había una persona.

-¿Quién eres? ¿Qué haces en mi sueño?

La luz se fue aclarando, hasta que descubrió a un muchacho de largos cabellos negros y con una sonrisa pintada en la cara.

-Hola, hermano.

Matt miraba a su hermano con los ojos abiertos y llenos de lágrimas.

-N-nick… ¡estás vivo!

Nick sonrió tristemente y apoyó su mano en el hombro de su hermano.

-Yo… no estoy vivo, Matt.- al ver que las lágrimas comenzaban a salir de nuevo de los ojos de su gemelo, continuó- Pero… para eso he venido. Quiero decirte que te echo de menos, pero siempre estaré contigo. Aquí.- y se señaló el corazón- Además, si no tienes fe en esto, siempre me podrás ver. Te estaré esperando, por las noches, en el cielo. Las estrellas no somos simples cuerpos celestes, hermanito. Somos los espíritus de las personas que tienen a alguien que las quiere y no las borra de su vida. No es bueno olvidar, pero tampoco lo es sufrir.- retiró su mano del hombro de Matt- Ahora debo irme.
-¡No! Tengo tanto de que hablar contigo…- alargó el brazo para alcanzar a su hermano, pero este ya había desaparecido- Nick…- suspiró.

****

En el suelo de la habitación reposaba un chico de cabellos cortos.
Este se despertó y se levantó, dirigiéndose a la ventana.

-Los milagros… existen de verdad.- susurró mirando a las estrellas- Hermano.